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Mujeres Ceramistas Awajún del Cenepa y su lucha contra el Covid-19

Por Augostina Mayan A.

Debido a la crisis sanitaria que vive el Perú por la pandemia de Covid-19 más de 320 mujeres ceramistas Awajún del Cenepa, en la región Amazonas, abandonamos la elaboración de las piezas de cerámica. Las sabias y sabios Awajún abandonaron sus escuelas y se encuentran en sus parcelas lejos de sus comunidades para evitar el contacto con personas enfermas.

Los especialistas consideran que la población indígena está bajo alto riesgo de contagio debido a la desnutrición, anemia, diabetes y la falta de defensas contra enfermedades respiratorias, además de la falta de servicios adecuados de salud en las comunidades indígenas.

Todo esto hace muy difícil que continúen las actividades económicas que generen ingresos, por lo que nos hemos visto en la necesidad de poner a la venta nuestra cerámica por internet en medio de esta cuarentena. Cada una de nuestras piezas será entregada cuando acabe el Estado de Emergencia dispuesto por el Gobierno.

A través de la venta de las cerámicas, las mujeres Awajún contribuimos a mejorar su economía familiar, manteniendo sus raíces, y regalando al mundo los diseños únicos de la cultura Awajún.

Les invitamos a comprar nuestros productos, y así llevar un objeto artístico de gran valor cultural y ecológico. Al comprar nuestra cerámica, está ayudándonos a mantener viva nuestra cultura y nuestras tradiciones. Generalmente vendemos nuestros productos en ferias regionales y nacionales, pero actualmente ya no podemos salir a los mercados.

La compra de los productos se realizará mediante un depósito a la cuenta bancaria institucional.

Contactos:
Augostina Mayan,  Promotora Escuela Comunitaria -ODECOFROC – Celular: 938 530 363

Conoce a las Maestras Ceramistas del Cenepa

Las mujeres ceramistas del Cenepa somos una asociación de mujeres Awajún que vivimos en la cuenca del río Cenepa. Nosotros hemos conservado y desarrollado nuestra tradición ancestral de elaborar piezas de cerámica para su uso en la vida diaria y con valor artístico. Cada una de nuestras piezas está decorada con gráficos de la iconografía Awajun, estando vinculadas a nuestra historia y nuestras leyendas. Nuestras piezas de cerámica están elaboradas a mano, con barro y tintes naturales extraídos de la Amazonía, sin ningún tipo de compuestos químicos que puedan hacer daño a la salud y a la naturaleza. La belleza de nuestros diseños e iconografía hace que cada una de nuestras piezas de cerámica sean una muestra tangible del valor artístico de nuestra producción.

La cerámica es producida en escuelas dirigidas por maestras ceramistas Awajún en las que participan mujeres de diferentes edades, permitiéndonos trasmitir nuestras habilidades, nuestros conocimientos y nuestra cultura. Los talleres de cerámica son lugares importantes de socialización y educación para las mujeres Awajún.

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Auju

Antes la Luna (Nantu) era una persona y su esposa era Auju (Ayaimama). Luna trabajaba en su chacra sembrando zapallo. Un día se fue al monte a cazar animales. Al regresar a su casa vio zapallo maduro. Cuando vio a su mujer le dijo: ¨Los zapallos están maduros, tráelos y cocínalos. Después de prepararlos, espérame que yo voy a trabajar a la chacra.

La señora también se fue a la chacra con su tinaja y una taza. Llegó a la chacra, preparó y cocinó todo el zapallo; después lo comió y  terminó todo. Luego la señora recogió zapallo verde y lo cocinó para su esposo.

Cuando llegó Luna, comió y preguntó a su mujer: ¨¿Dónde están los zapallos maduros? ¿Por qué has traído zapallos verdes? Yo he visto zapallos maduros. Había bastante¨.

Entonces la Luna se enojó y decidió viajar al cielo. Cuando la esposa Auju regresó de la chacra preguntó a sus hijos por su padre. Ellos le respondieron: ¨Papá se fue al cielo¨.

Entonces Auju dijo: ¨¡Ay, mi esposo! ¿Qué voy a hacer? Mi esposo se fue al cielo¨.

Ella también se dirigió a la escalera por donde su esposo había subido al cielo. La Luna como no quería a su esposa que le siguiera rompió la escalera. Al caer al piso la barriga de Auju se reventó y convirtió en una tierra blanda (arcilla) que sirve para hacer pinigbuist, amamuk, ichinak especiales. Auju se convirtió en un ave que cada vez que llega la luna llena llora. Diciendo: ¡¡¡va aishua, va aishua, aishua, aishua!!!

10 de abril de 2020

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