Quiénes somos

El Vigilante Amazónico es una plataforma de comunicación al servicio de las comunidades indígenas amazónicas. Buscamos difundir las denuncias de los vigilantes y monitores ambientales que se encuentran en los territorios indígenas afectados por diversos tipos de actividad extractiva, entre ellas la minería, petróleo y gas, la tala ilegal, la deforestación con fines agroindustriales o ganaderos, las grandes represas hidroeléctricas, carreteras, entre otras amenazas que afectan la Amazonía. También buscamos difundir las agendas, demandas y propuestas de las comunidades amazónicas y sus organizaciones representativas por cuencas y por regiones.

En el Vigilante Amazónico seguimos con un énfasis especial los casos de Amazonas y Loreto, donde trabajamos con aliados locales que envían información sobre las amenazas que vienen enfrentando sus territorios. Amazonas es una nueva zona de expansión de la explotación de oro en la Amazonia, que amenaza los territorios ancestrales de los pueblos awajun y wampis.

Buscamos difundir las denuncias de los vigilantes y monitores ambientales que se encuentran en los
territorios indígenas afectados por diversos tipos de actividad extractiva.

En esta región, nuestros aliados como ODECOFROC (Organización de Desarrollo de las Comunidades Fronterizas del Cenepa) y el Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampis (GTANW), enfrentan estos nuevos desafíos. En tanto, en Loreto se ubica el yacimiento petrolero más importante del país, que se explota hace más de 45 años con muy graves impactos por contaminación que afectan a los pueblos kichwa, achuar y quechuas. En esta región, trabajamos en alianza con el PUINAMUDT, plataforma indígena integrada por las federaciones: Federación de Comunidades Nativas de la cuenca del Corrientes – FECONACOR; Organización de los Pueblos Indígenas Kichwas Amazónicos de la Frontera Perú Ecuador – OPIKAFPE; Federación Indígena Quechua del Pastaza – FEDIQUEP; y la Asociación Cocama de Desarrollo y Conservación San Pablo de Tipishca – ACODECOSPAT, de la cuenca del río Marañón. En ambos casos, buscamos difundir ante la opinión pública nacional e internacional las informaciones, denuncias, propuestas y demandas generadas por las propias organizaciones indígenas.

Compartimos también información de fuentes secundarias sobre el conjunto de la cuenca amazónica, afectada por diversas actividades y proyectos que amenazan su futuro. Actualmente, el Vigilante Amazónico es gestionado por CooperAcción como un esfuerzo por dar continuidad a esta iniciativa de vigilancia social de los impactos de las actividades extractivas en la Amazonía. El Vigilante nació hace seis años en el marco del proyecto Mitigación de Conflictos y el Desarrollo en el Amazonas, impulsado por CooperAcción, Catholic Relief Service / Perú, la Comisión de Acción Social de la Conferencia del Obispado de Perú – CEAS y el Centro Amazónico de Antropología Aplicada –CAAAP.