El pasado viernes 25 de setiembre se realizó la audiencia pública ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) en el caso Pueblo Indígena Mashco Piro vs. Perú. Durante la audiencia, la Federación Nativa del Río Madre de Dios y Afluentes (FENAMAD) y EarthRights International señalaron que el Estado peruano ha permitido actividades extractivas y la invasión de terceros en el territorio de este pueblo en aislamiento.
Según ambas organizaciones, esto agrava las condiciones que amenazan su existencia. La audiencia se realizó mientras el Gobierno peruano pide al Congreso facultades legislativas que, entre otros cambios, buscan hacer posible la actividad hidrocarburífera en las reservas indígenas.
Desde 1999, FENAMAD presentó al Estado evidencias de la presencia del pueblo Mashco Piro en zonas que luego fueron destinadas a la explotación maderera. Pese a ello, cuando en 2002 el Estado creó la Reserva Territorial Madre de Dios, lo hizo de manera fragmentada: reconoció sólo el 34 % del área identificada como territorio de pueblos indígenas en aislamiento.
«Esta falta de protección estatal ha permitido que dentro de la reserva territorial Madre de Dios se desarrollen diversas actividades económicas que impactan a los pueblos indígenas del caso, entre ellas proyectos madereros, mineros, de infraestructura que han contado con concesiones y avales estatales, así como actividades de tala ilegal», señaló al respecto la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Paralelamente a este proceso, el Ejecutivo ha pedido facultades legislativas que, bajo el argumento de la seguridad energética, buscan que los derechos de exploración y explotación de hidrocarburos otorgados antes de la creación de una reserva indígena sigan vigentes y puedan ejercerse.
Es decir, busca hacer posible la actividad hidrocarburífera dentro de ellas. Como objetivo inmediato, el Ejecutivo menciona la cuenca del río Madre de Dios, cuyas reservas de gas natural no están probadas y donde se encuentra la Reserva Territorial Madre de Dios, que protege a los Mashco Piro, Yora y otros pueblos en aislamiento.
El peligro radica en que, como la modificación tendría carácter general, podría aplicarse a cualquier reserva indígena donde exista un aparente potencial de hidrocarburos.
Por su parte, Julio Cusurichi, expresidente de FENAMAD, sostuvo que durante 25 años los puestos de control y monitoreo para la protección de sus hermanos en aislamiento han sido sostenidos por FENAMAD, la Nación Yine y los pueblos indígenas que viven alrededor. En más de dos décadas, han implementado sistemas de patrullaje y redes de alerta temprana para proteger a los Mashco Piro y prevenir encuentros hostiles.
«Bueno, venimos acá porque es la única esperanza de que nuestros hermanos indígenas en aislamiento continúen con vida», concluyó Cusurichi durante la audiencia pública.
Asimismo, Alfredo Vargas Pio, actual presidente de FENAMAD, reafirmó que el territorio del pueblo Mashco Piro debe ser respetado en su condición de espacio intangible, garantizando su derecho a la libre determinación y a vivir según sus propias formas de vida.
«Necesitamos un Estado presente, que cumpla con su obligación de proteger estos territorios y trabaje de la mano con las comunidades para salvaguardar la vida y la convivencia pacífica de todos los pueblos que comparten este territorio ancestral», mencionó el líder indígenas.

Para Eusebio Ríos Viche, vicepresidente de FENAMAD, «el territorio significa todo, ahí está la memoria, nuestras costumbres, la identidad, nuestra cultura. El agua significa vida, la tierra nos brinda los recursos vitales para subsistir». Para los pueblos en aislamiento, además, el territorio no es solo un espacio físico, sino un recurso indispensable para su subsistencia.
Juliana Bravo, directora de la oficina de Latinoamérica de EarthRights International y abogada del caso, advirtió que el pedido de facultades legislativas del actual Gobierno amenaza el territorio de los Mashco Piro, porque busca flexibilizar y debilitar las normas sobre áreas naturales protegidas y reservas indígenas.
«Esta lógica estatal de tratar de compatibilizar la vida de estos pueblos con proyectos e intereses económicos viola los estándares internacionales en materia de protección de los pueblos indígenas en aislamiento, favoreciendo la habilitación de proyectos extractivos», señaló Bravo.
Ante la Corte IDH, la representación de los pueblos indígenas en aislamiento pidió proteger el territorio de ocupación ancestral del pueblo Mashco Piro, donde cohabitan otros pueblos indígenas, y garantizar su intangibilidad y el principio de no contacto.
También solicitó concluir el proceso de categorización de la Reserva Territorial Madre de Dios a Reserva Indígena, iniciado en 2014, e implementar cordones de protección alrededor del área delimitada como territorio Mashco Piro. Asimismo, esos cordones deben garantizar de manera efectiva el principio de no contacto, el derecho a la salud, la coexistencia pacífica y el bienestar de los pueblos que comparten el territorio.
Finalmente, se pidió que el Estado reconozca y adopte el sistema de protección comunitaria para pueblos en aislamiento que FENAMAD y sus comunidades han implementado.
Martes 29 de setiembre de 2026