Han pasado siete años desde que la Operación Mercurio realizó el mayor despliegue policial y militar contra la minería ilegal en la Reserva Nacional Tambopata; en Madre de Dios. sin embargo, esta actividad extractiva ilegal está de regreso, y lo está en una escala que supera los peores antecedentes registrados.
Un análisis de monitoreo satelital de alta resolución desarrollado por Conservación Amazónica – ACCA documentó una expansión acelerada durante el segundo semestre de 2025 y los primeros meses de 2026 que ya ha deforestado 500 hectáreas de bosque amazónico al interior de la reserva.
Solo en 2025, la deforestación minera dentro de Tambopata superó las 400 hectáreas, una cifra mayor a la registrada durante 2016 y 2017, los años considerados históricamente como los más críticos de invasión minera en la zona. No es una reactivación puntual: el análisis satelital identificó 183 infraestructuras mineras activas, 67 campamentos ilegales y 5 núcleos de operación dentro del área protegida. Con base en esa infraestructura, ACCA estima que alrededor de 1.000 personas estarían involucradas en la extracción ilegal de oro.

La minería avanza junto a los puestos de control
La expansión se concentra en la zona norte de la reserva, en sectores aledaños al río Malinowski, un corredor históricamente vulnerable al ingreso de operadores ilegales. Entre las áreas más afectadas están Isla Córdoba, con 106 hectáreas deforestadas y 20 campamentos; el sector A4, con 101 hectáreas y 68 infraestructuras mineras; e Isla Correntada, con 111 hectáreas y presencia activa de maquinaria.

Pero el dato más revelador no es la magnitud del daño sino su ubicación: parte de la expansión ocurre en zonas adyacentes a los puestos de control del Estado, Otorongo, Azul y Yarinal.
«Es especialmente preocupante que una parte importante del avance de la minería ilegal se esté registrando dentro de la reserva y en zonas cercanas a puestos de control. Esto incrementa significativamente el nivel de riesgo para los guardaparques», advirtió Sidney Novoa, director de Tecnologías para la Conservación de Conservación Amazónica – ACCA.
Esa proximidad tiene un costo humano concreto. El 26 de julio de 2025, Hipólito Quispe Huamán, fundador de la Asociación de Agricultores Nueva Esperanza e integrante del Comité de Gestión de la Reserva Nacional Tambopata, fue asesinado a balazos cuando regresaba a su casa en el caserío Santa Rosa, según reportó Mongabay Latam. Había dedicado años a frenar la minería ilegal en la zona de amortiguamiento del área protegida.
Por qué volvió la minería ilegal
Detrás del retorno hay una combinación de factores. El precio internacional del oro alcanzó niveles récord durante 2025, lo que elevó la rentabilidad de la extracción ilegal. Al mismo tiempo, el contexto institucional facilitó la reactivación: las sucesivas prórrogas del Reinfo, el debilitamiento de normas vinculadas al crimen organizado y las limitaciones presupuestales de las autoridades de fiscalización crearon condiciones favorables para que las redes ilegales reorganizaran sus operaciones.

«El caso de Tambopata evidencia que las respuestas basadas únicamente en operativos no son suficientes si continúan debilitándose los mecanismos de control ambiental, fiscalización y lucha contra el crimen organizado», señaló Gaby Rivandeneyra, líder de proyectos de DAR y representante del Observatorio de Minería Ilegal.
Operativos insuficientes y un territorio en disputa
Entre enero y marzo de 2026, operativos conjuntos entre fuerzas del orden, fiscalía ambiental y autoridades competentes lograron decomisar y destruir maquinaria, combustible y campamentos vinculados a la minería ilegal. El monitoreo satelital, sin embargo, muestra que la actividad persistió.
Hay una brecha entre la velocidad de respuesta del Estado y la velocidad de recomposición de las redes criminales, y por ahora esa brecha favorece a las segundas.
«Este caso es emblemático para toda la Amazonía. Demuestra que los gobiernos comprometidos tienen la capacidad de enfrentar la minería ilegal, pero dicha actividad puede regresar rápidamente si pierden ese compromiso», explicó Matt Finer, de Amazon Conservation.
La Reserva Nacional de Tambopata es un territorio en disputa, entre lo que se recuperó tras la Operación Mercurio y lo que vuelve a perderse con la minería ilegal. Cualquier avance en su protección es frágil mientras no exista vigilancia sostenida, estabilidad normativa ambiental y alternativas económicas reales para las comunidades que viven bajo el peso de esta economía ilegal. El informe completo está disponible en el programa MAAP.
Martes 12 de mayo de 2026
