• 1

Pueblos indígenas esperan una respuesta del Estado sobre el proceso de consulta del Lote 192

En la etapa de evaluación interna los achuar del río Corrientes y  los quechuas del río Pastaza hicieron 27 propuestas para el diálogo con el Estado en el proceso de consulta previaSus propuestas plantean la  reformulación  de cláusulas del nuevo contrato  para la exploración y explotación del lote petrolero 192 (ante de menor tamaño y denominado 1AB), contrato que debe regir el actuar de la nueva empresa operadora del Lote durante 30 años.  Sus propuestas también plantean  mejorar la débil presencia  del Estado como protector del ambiente y garante de sus derechos.

lote192consulo

Escrito por: Ana Leyva / Foto: Aidesep

Participar en la consulta no fue fácil para estos pueblos. Se enfrentaron a la pregunta de si era conveniente continuar con la explotación petrolera por los impactos que les deja y porque la remediación no está adecuadamente garantizada. Quien si no ellos para saberlo, pues en 45 años de explotación petrolera han perdido cochas,  el agua de los ríos se encuentra contaminada, han disminuido los peces  y los animales del monte por la contaminación, muchos indígenas tienen  plomo y  cadmio en la sangre, etc. Sin embargo, concluyeron que era difícil oponerse a una operación que brinda una proporción importante de petróleo para el consumo nacional y  porque en tantos años se había consolidado una relación de dependencia entre un número importante de comunidades y  las empresas operadoras.  Con tristeza por la falta de opciones decidieron participar de la consulta para exigir mejores  condiciones ambientales  y sociales que pudiera asegurar una mejor vida para sus hijos.

El 14  de julio debió empezar el diálogo con el Estado. El día anterior, representantes del Estado les plantearon la postergación de la fecha al sábado 18 para garantizar la presencia de la Ministra de Energía y Minas. Los líderes indígenas, solo aceptaron retrasar un día pues muchos habían salido, sin retorno, de sus comunidades los primeros días de julio para participar en la evaluación interna (quinta etapa de la consulta previa). Al día siguiente, luego de zanjar que la participación en el diálogo sería por comunidad y no por federación, a pedido del Estado, el diálogo se volvió a interrumpir.

 

El día 16,  cuando debió retomarse el diálogo,  hubo un entrampamiento.  Una comunidad, con otra que aún se encontraba en proceso de constitución,  señalaron que si  la  federación  formada por ambas, no era reconocida e incorporada como tal al proceso de consulta se retirarían.  Tal pedido  iba contra el acuerdo unánime del día anterior: todos participaban  en representación de sus comunidades y no por federación.  En esta situación, los representantes del Estado pidieron un cuarto intermedio para intentar retener a las dos comunidades.  La demora, sin mayor explicación, hizo que los más de 50 representantes de las comunidades restantes sintieran que se les estaba faltando el respeto. En esas circunstancias se retiraron en señal de protesta.

El 17 volvieron al local de reuniones para retomar el diálogo. El Estado entregó sus respuestas sobre varias propuestas formuladas.  Ante ello,  se  acordó que se daría todo el día para que estas propuestas  fueran revisadas por los líderes indígenas.

El día 18, los apus acordaron empezar por los puntos más relevantes.  El Estado pidió nuevamente un cuarto intermedio para organizarse. El primer punto planteado fue el aporte de 1000 millones de dólares, por los 30 años de explotación petrolera, que serían utilizados  para el desarrollo social de las comunidades. La respuesta, no estaba escrita y fue formulada verbalmente por el representante de la DGAAE, de manera imprecisa.

 El representante de la DGAAE señaló que había la posibilidad de otorgar un porcentaje de las regalías asignadas a Perupetro y que esto implicaba la dación de una ley. Sin embargo precisó que la determinación del monto y de dónde procedían los fondos no era lo más importante. Lo importante era plantear los objetivos con los que serían usados esos fondos y que luego  el Estado  vería cómo se financiaban los proyectos.  Los asesores de las comunidades pidieron al Estado que planteara un monto pues la propuesta versaba sobre el derecho a  beneficios directos por la explotación de un recurso natural,  que los objetivos más precisos y la forma de administración del fondo se verían luego con los pueblos indígenas.

El Estado pidió nuevamente un cuarto intermedio de media hora. Los pueblos indígenas, evaluaron que si éste no había tomado una decisión a desde la fecha en que recibió sus propuestas, en media hora no lo haría. La sensación que les quedó era que una vez más habían sido engañados. En el cuarto intermedio tomaron la decisión, de darle al Estado un último plazo, tres días para ofrecerles propuestas concretas. El diálogo se retomaría el  23 de julio. Mientras tanto, esperarían en Iquitos.

Fueron conmovedoras las palabras de los apus al dirigirse al Estado.  Le dijeron que no permitirían nuevamente que se repitiera la historia, porque no se trataba solo de ellos, sino también del futuro de sus hijos y de los hijos de sus hijos. Manifestaron que no les gustaba que se dijera que ellos son obstáculo para el desarrollo del país,   porque no lo son,  lo que no van a permitir es que sigan contaminando  impunemente su territorio como lo están haciendo y que no les den lo que les corresponde por derecho. Que se encontraban molestos, porque, al tratarse de una consulta previa, esperaban un comportamiento distinto del Estado, que se mostrara más preocupado por ellos y con iniciativa para buscar formulas que aseguraran sus derechos.  Sin embargo, lo que encontraban era un Estado que solo  le importaba asegurar la inversión petrolera, con las menores exigencias ambientales y sociales posibles.

El Estado ha sido emplazado por los pueblos indígenas en el Lote 192. La respuesta que el  Estado dará en los próximos días, demostrará si  la consulta previa es o no un instrumento para hacer vigente derechos colectivos y si la inclusión social es un propósito real del gobierno o solo un discurso político.

 

Vigilante Amazónico / 21 de julio de 2015

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar